En México, el 95% de los niños y niñas de entre cuatro y seis años padecen caries, según datos de la Secretaria de Salud citados por especialistas en odontología y psicología del centro interdisciplinario de ciencias de la salud (CICS) del Instituto Politécnico Nacional, quienes han realizado un proyecto de investigación uniendo ambas disciplinas para contribuir a la disminución de este problema en pacientes pediátricos que acuden a la clínica odontológica de dicho centro.

Sus dientes son más vulnerables porque el esmalte es más delgado y menos mineralizado que en los dientes adultos.Shutterstock

Y es que, si en un adulto una caries desatendida puede convertirse en un grave problema de salud, en un niño puede derivar en una situación de mayor gravedad. Para llevar a cabo el proyecto se aliaron la maestra especializada en periodoncia Laura Ligia González López, la odontopediatra Dulce María Mendoza Velasco, el licenciado en psicología Juan Eduardo César Manjarrez y el maestro en psicología Gerardo Leija Alva, con la participación del alumno prestador de servicio social Edgar Alejandro Cruz Garcia y el estudiante adscrito al Programa Institucional de Formación de Investigadores, Víctor Omar Martínez Ruiz.

El método de investigación consistió en conformar dos grupos de menores. «A los padres de familia o cuidadores primarios del grupo de control les enseñaron únicamente la técnica de cepillado, en tanto a los responsables de los otros infantes se les aplicó la técnica psicológica denominada entrevista motivacional para generar apego al cambio de hábitos de higiene y alimentación», se explica en la Gaceta Politécnica.

A través de la entrevista motivacional se buscaba inducir a los padres o cuidadores a la reflexión, a fin de concientizarlos acerca de los beneficios para la salud bucal infantil de la adecuada higiene y la correcta alimentación. Tras cuatro meses, se consiguió disminuir el porcentaje de placa bacteriana, causante de la caries, del 97% al 55%, además de lograr el cambio de hábitos no sólo en los menores, sino también en lo que incluye su entorno familiar.

Salud bucal infantilShutterstock

En la mencionada publicación se plantea que, de acuerdo con el equipo de investigación, “los chicos de entre cuatro y seis años no tienen la suficiente habilidad para el cepillado dental porque aún no desarrollan completamente la psicomotricidad fina; por ello, requieren la guía de los padres o cuidadores primarios. Sin embargo, en muchas ocasiones no existe tal supervisión por diversas circunstancias y, aunado a ello, cuando les dan golosinas como premio a los logros alcanzados se agudiza el problema”.

Los investigadores reconocieron que los resultados obtenidos fueron fruto de la colaboración interdisciplinaria y propusieron fortalecerla, a fin de continuar desarrollando proyectos enfocados en coadyuvar a que los pequeños mantengan la salud bucal. Incluso han planteado que éstas y otras colaboraciones al respecto sienten las bases para crear en un futuro la especialidad en odontopediatría con interdisciplinariedad en psicología, para dotar a los egresados de mayores herramientas para los tratamientos de pacientes pediátricos.

Por Agencias