Ciencia y Tecnología
Quiénes fueron las Monjas Coronadas, los misteriosos retratos de religiosas muertas del Virreinato
Los retratos de Monjas Coronadas representaban a las mujeres religiosas…
Para la sociedad novohispana, entre los siglos XVI y XVIII del actual México, que un miembro de la familia perteneciera a alguna orden religiosa era motivo de gran júbilo. Especialmente si eran mujeres, ya que podrían dedicarse a la vida conventual y acceder a oportunidades que, muchas veces, sus propias familias no podrían otorgarles. Este motivo de celebración quedaron plasmados en los retratos de Monjas Coronadas: las pinturas de religiosas rodeadas en flores sobre sus hábitos pesados.
Maira Montenegro es maestrante en Estudios Curatoriales en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Para graduarse de la licenciatura en Historia de Arte en la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México, realizó un trabajo de investigación con perspectiva de género sobre monjas coronadas y la vida monástica en Nueva España. En entrevista exclusiva con Muy Interesante México, esto fue lo que nos compartió al respecto.
Te sugerimos: Jacinto Canek, el líder maya que murió liberando a su pueblo del dominio español
¿Qué son los retratos de Monjas Coronadas y qué representan?
Tercer retrato de la monja mística santafereña sor María Gertrudis Teresa de Santa Inés coronada.
“El género de aparato novohispano”, explica la historiadora del arte, “es un género de origen español.” Este tipo de piezas se empezaron a realizar hacia el siglo XVI en Europa, y alcanzó su esplendor hacia el siglo XVIII en Nueva España. Montenegro piensa que el ‘estallido’ de estas obras se dio, en gran medida, “por la estabilidad que ya tenía la sociedad ” en las colonias americanas de la corona española, así como “el desarrollo académico” que ya había florecido en el actual territorio mexicano.
Antes de eso, los artistas novohispanos tenían pocas herramientas o carecían de la preparación para realizar obras en este género. “Fue una cuestión de ajuste”, asegura la especialista, en la que ya se podían hacer retratos más especializados “desde el cánon europeo”. Una vez que estos retratos se establecieron como un género extendido en Nueva España, añade Montenegro, “se convirtieron en un motivio de celebración”.
Retrato de María Anna Josefa tomando voto.
“Coronas, palmas y otros componentes iconográficos fundamentales” identificaban el estrato social de las mujeres, documenta el Museo del Virreinato en México, así como la orden a la que pertenecían y, en ocasiones, el convento específico al habían ingresado. De acuerdo con Montenegro, estas piezas representaban a las monjas en momentos que marcaban sus vidas como religiosas para siempre. De hecho, la especialista identifica dos grandes grupos:
• Los retratos de celebración, para conmemorar el día que ingresaban al convento, o algún aniversario de vida monástica.
• Los retratos fúnebres, que se pintaban para marcar el día que la mujer fallecía.
Por esta amplitud de motivos, la historiadora del arte considera que es “un fenómeno bastante complejo”. Los más tradicionales, sin embargo, reflejan a la monja como niña o una mujer muy joven, “y eran motivo de orgullo”: el hecho de que una mujer en la familia ingresara a la iglesia era un evento gozoso para los novohispanos.
Te sugerimos: No, los mexicas no creyeron que los españoles fueran dioses
Monjas coronadas: una cuestión de alarde espiritual, social y racial
Retrato de Sor Juana de la Cruz, religiosa de la orden de las jerónimas.
En Nueva España, durante el siglo XVIII, “se hacía alarde de que la monja perteneciera a una orden en específico”. Esta celebración, a su vez, tenía dos naturalezas. La primera era espiritual, explica Montenegro, “porque se convertía en intercesora de la familia”.
Además de representar un honor religioso para la familia, los retratos de monjas coronadas eran un símbolo de estatus social. Y no sólo eso: también ‘daban fe’ de el origen étnico y racial de la mujer representada, como una especie de evidencia de ‘pureza de sangre’. “En Nueva España”, abunda la especialista, para ser monja, “[la Iglesia] te pedía que fueras española”, ya que si tenías raíces indígenas, no podrías ingresar a la vida monástica.
Retrato de monja coronada mexicana.
Muchos de los retratos de monjas coronadas eran pagados por las familias de las mujeres jóvenes, para demostrar que, en efecto, tenían ascendencia española. Generalmente, en estas representaciones se recubre a las monjas con coronas de flores. Aunque reconoce que esto puede generar controversia, Montenegro considera que esto es símbolo “de elevación espiritual […]. Sobre todo, al interior de los conventos”.
En muchos casos, las familias no volverían a ver a sus hijas. Por lo cual, el retrato de monjas coronadas sería “la última imagen de ellas que tendrían en la vida”, enfatiza la especialista. Por eso, muchas de estas obras se colocaban en lugares honoríficos al interior de los hogares novohispanos: “para que los invitados vieran que una miembra de la familia era parte de algún convento”.
También lee: La Procesión del Silencio: la sombría tradición de Semana Santa en Michoacán
Una ventana al periodo barroco en México
Retrato Sor María Juana de Señor San Rafael y Martínez como monja coronada.
No es casualidad que los retratos de monjas coronadas rebocen en elementos: cetros de plata, joyas, crucifijos, tocados atiborrados de flores. Ésta es una característica típica del movimiento barroco, que alcanzó su culmen en Nueva España durante el mismo periodo en el que este género de pintura llegó a su esplendor. Por toda la pompa y lujo que ostentaban estas mujeres, la investigadora Esperanza López Parada las describe como “reinas de un carnaval místico”, para Letras Libres.
Además de los elementos iconográficos en cada obra, para conocer un poco más de la monja coronada en cuestión, los autores añadían una especie de pendón en la parte inferior de la pieza. Éste fungía como una especie de viñeta, que hacía una semblanza breve de la vida y procedencia de la mujer retratada. Muchas veces, se documentaba su año de nacimiento y de ingreso a la vida conventual, así como su nombre completo.
Honorífico, grandilocuente y muchas veces racista, el género de retratos de monjas coronadas es un testigo de cómo se vivía la experiencia femenina en Nueva España. “Los retratos de monjas coronadas nos permiten atisbar”, concluye el Museo del Virreinato, “ese mundo barroco excelso y contradictorio que conformaron los virreinatos americanos”.
Maira Montenegro estudió la carrera de Historia del Arte en la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México. Desde entonces, ha trabajado en galerías de arte y museos de la capital, y actualmente es maestrante del programa de Estudios Curatoriales en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

-
Dinerohace 1 semana
Hacienda le quita el subsidio a la gasolina Premium; así queda el apoyo a tu tanque del 18 al 24 de abril
-
Sonorahace 7 días
Ramón Flores participa junto a liderazgos del Gobierno de Sonora en la manifestación de la ExpoGan 2026
-
Espectáculoshace 6 días
Katy Perry desata polémica al lanzar su tarjeta de crédito a la Fontana di Trevi para “buena suerte”
-
Espectáculoshace 6 días
Bárbara Torres revela el motivo por el que fue hospitalizada y defiende a Sabine Moussier de las críticas
