La Ciudad de México tiene sitios icónicos que dan forma a la vida capitalina: el Ángel de la Independencia, el Palacio de Bellas Artes o el Bosque de Chapultepec. Sin embargo, para conocer todos los colores de la ciudad, no se puede olvidar Centro de Sanciones Administrativas y de Integración Social, alias el «Torito”.

Aquí vienen a parar los detenidos por conducir en estado de ebriedad o tirar basura en lugares no permitidos. Inaugurado en octubre de 1958 sobre la avenida Aquiles Serdán, en la colonia San Diego Ocoyoacac, alcaldía Miguel Hidalgo, el «Torito» es el nombre conocido por todo amante de la fiesta en la Ciudad de México, especialmente en estas fechas.

Es un espacio al que nadie quiere llegar, pero si la irresponsabilidad dicta que debes estar ahí, ¿qué es lo que puedes esperar durante tu llegada y estancia?

Realizamos un recorrido acompañados de personal de la institución para que te des una idea.

¿Qué pasa cuando entras al “Torito”?

Alejandro Hernández Ostria, director del Centro de Sanciones Administrativas, explicó que la operación diaria en este espacio tiene como enfoque preservar el orden y la paz en la ciudad.

En la entrada lateral del Centro, en la calle Lago Gascasónica, personal médico y jurídico revisa a las personas antes de ingresar a las instalaciones.

Una vez que se definen las condiciones y razones por las que llegan, atraviesan el portón hacia un pasillo amplio donde personal de seguridad del «Torito» comienza el proceso de registro.

A partir de la infracción cometida, empleados jurídicos determinan la pena y se lleva a cabo el registro de perfil, que quedará para siempre en un expediente.

Se retiran todas las pertenencias, incluyendo celular, cinturón y agujetas del calzado. Las horas que se pasen en este lugar serán únicamente con la ropa con la que se llegó.

Hay que llenar un documento describiendo pertenencia por pertenencia, mismas que son almacenadas en bolsas de plástico etiquetadas dentro de un armario metálico, al cuidado del personal de las instalaciones.

Patio central del Torito
Este es el patio central del Torito. Aquí se rinden honores a la bandera mexicana todas las mañanas, y se hacen llamadas por teléfono público. (Foto: Ariadna Escalante)

Después, los detenidos son llevados al área médica para una revisión de salud. El personal médico hace preguntas sobre el estado actual, si padece alguna condición como hipertensión o diabetes, o si requiere algún medicamento o tratamiento especial, para que la estancia en este lugar no implique poner en riesgo el bienestar físico.

Una vez que concluye la revisión médica, comienza la estancia obligatoria en el recinto. Hay celdas para los detenidos, pero también un patio central con sillas metálicas, teléfonos públicos, comedor y biblioteca.

Asimismo, hay personal de trabajo social con quien se puede platicar para recibir asistencia psicológica; si alguien padece alcoholismo, farmacodependencia u otra enfermedad como VIH/Sida, hay charlas para recibir más información y ayuda.

Si el ingreso es por conducir en estado de ebriedad, una parte fundamental de la estancia en el «Torito» es una sesión educativa sobre los riesgos que implica este delito. La sesión es impartida por personal pedagógico y de trabajo social del centro, así como por integrantes de Alcohólicos Anónimos, y acompañada por videos que exponen las consecuencias de reincidir.

Comedor de "El Torito"
Comedor para grupos masculinos de «El Torito» (Foto: Ariadna Escalante)

Estas sesiones son clave para el objetivo que tiene el «Torito», afirmó Hernández Ostria. No se trata solo de una detención de unas cuantas horas para evitar un accidente, sino de prevenir poner en riesgo a otras personas.

Para quienes tienen inquietudes sobre sus derechos y el estado del vehículo en el que fueron detenidos, el personal también ofrece guía con la información necesaria para salir del recinto y recuperar el auto, pero el proceso depende de cada caso.

¿Qué puedes hacer durante tu estancia en el Torito?

A las ocho de la mañana, todos los días, los detenidos deben rendir honores a la bandera. Son llevados al patio central, les ordenan que saluden como fueron enseñados en la primaria y deben entonar el Himno Nacional mientras guardias izan la bandera en el asta.

Los alimentos se sirven en tres horarios: siete de la mañana, una de la tarde y siete de la noche. El menú de cada día y horario ya está determinado con antelación por la Secretaría de Seguridad Ciudadana, en colaboración con una empresa especializada, contratada para este servicio, con todas las medidas de sanidad y nutrición dictadas por las normas oficiales.

Juegos de mesa en "el Torito"
En «el Torito» hay juegos de mesa en condiciones aún aptas para disfrutarse. (Foto: Ariadna Escalante)

Las horas aquí transcurren en convivencia con otros detenidos, cada uno esperando cumplir su sanción o que algún familiar o amigo pague la fianza o consiga un amparo. Hombres y mujeres están separados todo el tiempo y en ningún momento entran en contacto.

Si la persona detenida es transgénero, se le pregunta con qué grupo prefiere permanecer, detalló Hernández Ostria.

Pero no todo es mirar muros o platicar con desconocidos que comparten suerte. Hay horarios recreativos, en los cuales los detenidos pueden leer libros o revistas de la biblioteca, o jugar juegos de mesa donados por organizaciones o personas.

Ajedrez, dominó, Scrabble, Clue y otros clásicos que no están en condiciones óptimas, pero se encuentran aptos aún, se pueden tomar prestados para disfrutar unas cuantas partidas entre extraños.

Si se prefiere la lectura, hay obras clásicas griegas y latinas. Si te interesa la novela contemporánea, hay unos libros de autores como John Katzenbach o Carlos Fuentes. Para una lectura más ligera hay revistas viejas de espectáculos, deportes, ciencia y hasta una edición de la extinta Eres Niños.

Revistas y libros en El Torito
La lectura en «El Torito» incluye literatura clásica, contemporánea y revistas de hace unas décadas. (Foto: Ariadna Escalante)

Hay horarios de visita, para que la familia sepa cómo se encuentran los detenidos e, incluso, puedan llevarles algún alimento, mismo que debe ser revisado y autorizado por el personal. De lunes a viernes se reciben visitas entre las 15:30 y 17:00 horas; sábados, domingos y días festivos de 15:00 a 17:00 horas.

¿Cuánto tiempo debo estar ahí, cómo salgo y qué pasa con el vehículo?

Hay más de una opción, pero depende de cada caso. El máximo que una persona puede permanecer detenida aquí es 36 horas. Por supuesto, no es tiempo suficiente para realizar un tratamiento de reinserción social, pero se aprovecha lo más que se puede para evitar un reingreso por cometer otra infracción en el futuro.

Se puede salir antes si alguien paga una fianza, misma que el detenido puede rechazar a cambio de cumplir con las horas requeridas para cumplir con la sanción.

El vehículo es llevado a un corralón y solo el propietario puede recogerlo. Si el auto es de una empresa, un amigo o familiar, ellos deben hacerse responsables de recuperarlo.

¿Y por qué le dicen “Torito”?

Dicen que porque estaba cerca del Toreo, otros afirman que porque hace referencia al personaje de “Torito” del clásico filme «Nostros los pobres», protagonizado por Pedro Infante, pero la verdad es que este espacio antes era un rastro, explicó Jorge Manuel Nuñez López, Jefe de Unidad Departamental en el Centro de Sanciones Administrativas.

Aquí antes tenían animales de ganado para matarlos y procesarlos para consumo humano.

Ahora tienen a personas detenidas por cometer infracciones a la ley de Cultura Cívica, al reglamento de Tránsito, por alguna corrección disciplinaria o por algún medio de apremio impuesto por autoridades judiciales.

Por Agencias