India recibirá el fin de semana una cumbre del grupo de las 20 grandes economías (G20), en la que el presidente estadounidense Joe Biden intentará aprovechar la ausencia de los gobernantes de China y Rusia para fomentar alianzas en un bloque fuertemente dividido.

La cumbre del 9 y 10 de septiembre de los líderes de los países más ricos del mundo se celebra en el contexto de un entorno global “muy turbulento” y las expectativas de que el G20 encuentre soluciones a algunos de los problemas acuciantes del mundo son “muy altas”, declaró el ministro de Relaciones Exteriores indio, Subrahmanyam Jaishankar, a la agencia de noticias ANI.

El G20 ha estado dividido por diferencias sobre la guerra en Ucrania y analistas y funcionarios han dicho que la ausencia de Xi y del presidente ruso, Vladimir Putin, significa que será difícil llegar a una declaración de líderes consensuada en la cumbre.

El primer ministro de India, Narendra Modi, ha presentado a su país como un líder del “Sur Global”, un puente entre países industrializados y en desarrollo, y ha buscado expandir el grupo a un “G21” con la inclusión de la Unión Africana.

Modi intenta utilizar el G20 para construir consensos entre países para reformar las instituciones multilaterales, como la ONU, de modo de dar más voz a los grandes países en desarrollo, como India, Brasil y Sudáfrica.

“El surgimiento de India como la economía de más rápido crecimiento del mundo y su abordaje inclusivo es positivo para el Sur Global”, comentó Sujan Chinoy, un exdiplomático indio y jefe del Instituto Manohar Parrikar para Estudios de Defensa y Análisis.

Los esfuerzos de Modi por urgir a los gobernantes del G20 a superar sus divisiones para abordar temas mundiales críticos no han tenido éxito en las citas ministeriales previas a la cumbre, incluidos los intentos de reestructuración de deuda y los choques de precios de productos básicos tras la invasión rusa a Ucrania.

La ausencia de Xi Jinping

La ausencia más importante de este encuentro es la del presidente de China, Xi Jinping. Beijing no explicó las razones de la decisión de Xi, quién no había faltado a ninguna de estas cumbres desde su llegada al poder, a excepción de la de Roma en 2021 en la que participó de forma telemática por las restricciones del covid.

Xi salió de China para cinco visitas al extranjero en 2022 —cuando las fronteras del país estaban efectivamente cerradas debido a los controles de pandemia— y una docena antes del COVID en 2019.

Su presumible ausencia contrasta con su protagonismo en agosto en la cumbre del grupo BRICS de economías emergentes en Sudáfrica, en la que se aprobó la admisión de seis nuevos miembros.

Al priorizar los lazos con el mundo en desarrollo, Beijing intenta “crear una alternativa (…) al orden internacional liberal dominado por Estados Unidos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial”, dijo Steve Tsang, director del Instituto SOAS China en la Universidad de Londres.

Este realineamiento “es amigable con China, sino sinocéntrico, ya que recoge y consolida apoyos en el Sur Global”, comentó Tsang.

“El G20 (…) no es algo que China pueda dominar, con lo que recibe menos prioridad”, agregó.

La ausencia del G20 también socava las esperanzas de nuevos intercambios con las potencias occidentales después del papel central asumido por Xi en la última cumbre de noviembre en la isla indonesia de Bali.

El clima y las disputas territoriales: los temas que dividen a China e India

Los expertos atribuyen en parte la decisión a las viejas tensiones con el país organizador, India.

Beijing y Nueva Delhi mantienen desde hace décadas una disputa fronteriza en el Himalaya que ha provocado escaramuzas mortales en años recientes.

“Las relaciones entre China e India no han sido fluidas desde 2020 y China se ha estado quejando de que India usa el G20 para consolidar sus reclamos sobre territorios en disputa”, dijo Yun Sun, directora del programa sobre China en el centro de reflexión estadounidense Stimson Center.

India también ha mostrado “mayor oposición a las reivindicaciones de China sobre el mar de China Meridional (…) y ha intensificado sus restricciones o prohibiciones contra exportaciones tecnológicas de China o inversiones directas”, indicó Shi Yinhong, profesor de relaciones internacionales en la Universidad Renmin de China en Beijing.

El clima es otro de los temas donde ambas potencias orientales muestran desacuerdos importantes.

Cinco fuentes gubernamentales indias afirmaron a Reuters el miércoles que las diferencias sobre los objetivos del cambio climático han resurgido durante los dos últimos días de reuniones a nivel técnico y se han convertido en otro escollo que los líderes del G20 deberán limar en la cumbre.

El bloque, que agrupa a las 20 principales economías del mundo, está dividido en cuanto a los compromisos de reducir de manera progresiva el uso de combustibles fósiles, aumentar los objetivos de energías renovables y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, dijeron.

Una reunión de ministros de Energía del G20 en julio no logró definir una hoja de ruta para eliminar gradualmente los combustibles fósiles y ni siquiera mencionó el carbón, un contaminante clave para las economías de China e India.

Con temperaturas récord y mortales olas de calor en el mundo, los activistas climáticos han advertido de graves consecuencias, en especial para los países en desarrollo, si el G20 no alcanza un consenso en Nueva Delhi.

India y China figuran entre los mayores contaminadores del mundo, pero alegan que los aportes históricos de Occidente le asigna una responsabilidad mayor por la actual crisis climática.

Países como Arabia Saudita y Rusia también impiden cualquier consenso sobre el clima en el G20, ante el temor de que el abandono de los combustibles fósiles golpee sus economías.

Sin discusión con EU

La ausencia de Xi también impactará los esfuerzos de Washington por mantener al G20 como el principal foro de cooperación económica mundial.

“Sin China a bordo (…) algunos temas podrían no ver la luz o alcanzar alguna conclusión lógica”, advirtió Happymon Jacob, profesor de política de la Universidad Jawaharlal Nehru, de India.

La guerra en Ucrania también pesará en la cita, pese a la ausencia del presidente ruso Vladimir Putin, quien estará representado por su ministro de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov.

“Mientras Rusia no termine esta guerra, las cosas no podrán seguir como de costumbre”, sostuvo el portavoz del gobierno alemán, Wolfgang Buechner.

India, que viene de afianzar su postura como potencia espacial al colocar una nave en la Luna en agosto, ha señalado que ser sede del G20 la convierte en un actor global importante.

Con información de AFP y Reuters