Bernardo Arévalo, ganador de las elecciones presidenciales en Guatemala, y su compañera de fórmula, Karin Herrera, son blanco de un presunto plan para atentar contra su vida “por parte de agentes estatales e individuos particulares”, de acuerdo con una resolución de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que otorgó medidas cautelares para proteger a los políticos guatemaltecos.

De acuerdo con un reporte del diario El País , el equipo de seguridad del exdiplomático de 64 años, tuvo información “preocupante” sobre el supuesto plan llamado “Colosio” el 15 de agosto, es decir, cinco días antes de la segunda vuelta electoral, en la que se enfrentaba a la exprimera dama Sandra Torres.

“Al menos tres fuentes dentro de instituciones estatales, con alto grado de fiabilidad, habrían advertido sobre la existencia de un plan para acabar con la vida del propuesto beneficiario”, indica el equipo de Arévalo en la petición de medidas cautelares que hicieron a la CIDH.

El nombre del plan es una alusión al asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta, candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la presidencia de México, en 1994.

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Por Agencias