Cuando se trata de Bowie, nada es lo que parece, y aunque este tema lleva por nombre el Día del Amor, la historia detrás encierra una tragedia cotidiana
En el extenso repertorio de David Bowie hay canciones que describen momentos especiales en la vida, muchos de ellos introspectivos, de reflexión y hasta de espiritualidad. Y aunque la obra del genio de Brinxton, Inglaterra, abarca diversos temas, el amor no fue un tópicos abundante, y cuando lo abordó no lo hizo como un típico compositor de baladas románticas.
Cuando The Next Day, su vigésimo cuarto álbum de estudio vio la luz a inicios de 2013, muchos pensaron que la canción Valentine’s Day sería un tema alusivo sobre el Día del Amor. Pero con Bowie nada es obvio, y pronto descubrieron que lejos de ser algo para dedicar a la pareja, la canción encierra una historia oscura y trágica.
El nombre fue solo un motivo para entablar una ironía entre el nombre de la canción y lo que realmente cuenta. ¿Quién podría pensar que Valentine’s Day hablara de algo que no fuera el amor? Pero en esta historia, Valetine es el nombre de un personaje, un niño del que Bowie nos cuenta sus pensamientos, los de un tirador imaginando un ataque en una escuela.
Gestos inquietantes que revelan el sentido oculto del tema
En la letra, David Bowie plasma la inquietante mentalidad de un chico, que podría ser cualquier de los que han protagonizado tiroteos en escuelas de todo el mundo. Igual de inquietante es la estructura del texto, porque no cuenta la historia de manera convencional, sino que a través de frases sugerentes da a entender las intenciones del joven Valentine.
Valentine me dijo cómo se sentiría
Si todo el mundo estuviera bajo su talón
O tropezando por el centro comercial
Está en su carita
Está en su mano flacucha
Valentine lo sabe todo
Tiene algo que decir
Es el día de San Valentín
El videoclip, dirigido por Indrani y Markus Klinko, también da pistas del verdadero sentido de la canción. Grabado en un silo abandonado de Nueva York, lo único que vemos es a David Bowie tocando una guitarra roja en el lugar, sin embargo, son sus miradas, sus ademanes, a ratos empuñando la guitarra como un arma y un juego de sombras que evocan sutilmente la idea del mal los que indican que aquello nada tiene que ver con el amor.
Una canción sobre la salud mental
Uno de esos gestos al final del video resulta revelador. Justo antes de terminar, Bowie levanta con una mano su guitarra, en un ademán idéntico al de una foto del famoso actor Charlton Heston como líder de la Asociación Nacional del Rifle de Estados Unidos (NRA, por sus siglas en inglés). Sobre Valentine’s Day, el productor y amigo íntimo de Bowie,Tony Visconti, dijo en una entrevista para The Times en 2013 que más que de control de armas, la canción se trata de salud mental.
«Para él (David Bowie), el problema no son tanto las armas, sino la salud mental del tirador. En los últimos dos años ha habido muchísimos tiroteos y al día siguiente llegábamos al estudio y decíamos: ‘¿Qué demonios? ¿Por qué está pasando esto?’. Estábamos impactados como todos los demás y no creemos que esto vaya a terminar pronto. Tenemos hijos y no podemos imaginar el horror… lo peor que les podría pasar a nuestros hijos sería que les dispararan en público», recordó.