Los precios de los metales preciosos se desplomaron tras la nominación de Donald Trump por Kevin Warsh para presidir la Reserva Federal. La expectativa de un dólar más fuerte y de un giro “halcón” en política monetaria de EE. UU. reconfigura apuestas en metales, acciones y cripto activos.
Al comienzo del 2026, los metales preciosos fueron los protagonistas en la economía global mientras marcaban máximos históricos, hoy, el panorama se revirtió de forma abrupta con el oro y la plata siendo noticia por sus pérdidas masivas.
Desde el 29 de enero estos metales protagonizaron una de sus peores jornadas en años luego de que Donald Trump anunciara a Kevin Warsh como su elegido para presidir la Reserva Federal, en reemplazo de Jerome Powell, quien también fue escogido por Trump en su primer mandato, pero contra quien ha desplegado una campaña de desprestigio por no cumplir la solicitud del presidente estadounidense de recortar las tasas de interés.
El mercado leyó el movimiento como el inicio de un cambio de régimen monetario en Estados Unidos y con él, llegó el desplome de los precios del oro que retrocedieron 10,9% el pasado viernes, cayendo desde la zona de los 5.300 dólares por onza hasta niveles próximos a los 4.700 dólares por onza, una pérdida cercana a 580 dólares en cuestión de horas.
El ajuste borró buena parte del ‘rally’ que había llevado al metal a récords históricos impulsados por la debilidad del dólar y la búsqueda de los inversores por un refugio en medio de la incertidumbre geopolítica global.
La plata registró un golpe aún más severo. El viernes 30 de enero los precios de este metal se desplomaron cerca del 30%, el peor día del que se tenga registro.
Este lunes, en las negociaciones asiáticas, la presión vendedora continuó: la plata cayó otro 12% hasta los 74,48 dólares la onza. En apenas una semana, el metal acumula una pérdida cercana al 40% desde su máximo histórico de 121,64 dólares, momento en el que este metal superó su techo psicológico de 100 dólares.
Detrás del ajuste aparece una expectativa clara: un dólar más fuerte. Los inversores comenzaron a descontar que Warsh, pese a ser elegido por Trump que busca un recorte de las tasas de interés, es crítico histórico de la Reserva Federal y tiene un perfil de “halcón” de la inflación que podría frenar o retrasar los recortes de tasas y acelerar la normalización del balance del banco central.
Este panorama de solidez monetaria podría fortalecer el dólar, encarecer los metales para los tenedores de otras divisas y reduciría su atractivo como cobertura.
Aunque el cambio formal en la presidencia de la Fed se produciría en mayo, los mercados reaccionaron de inmediato. La sola señal de un posible giro en la estrategia monetaria fue suficiente para reordenar carteras.
Trump celebra la debilidad del dólar mientras Asia sube impulsada por la tecnología
Para mostrar este contenido de YouTube, debe autorizar las cookies de medición de audiencia y publicidad.
Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.
Una foto del presidente Donald Trump en un billete de cien dólares se exhibe en un poste en el suelo de la Bolsa de Nueva York en Nueva York, el martes 21 de enero de 2025.AP – Seth Wenig
Los futuros de tasas siguen descontando apenas dos recortes de un cuarto de punto en 2026, desde el rango actual de 3,50%–3,75%, y no mostraron grandes movimientos tras el anuncio, pero el impacto se sintió con fuerza en los activos más sensibles al dólar.
Warsh cumple con una larga lista de requisitos para Trump: lazos políticos y sociales de larga data con el presidente, profundas conexiones con Wall Street y una visión crítica del rumbo que tomó la Reserva Federal en las últimas décadas.
Exgobernador de la Fed entre 2006 y 2011, ha cuestionado con dureza las políticas de flexibilización cuantitativa, advirtiendo que la compra masiva de bonos contribuyó a la inflación observada durante la pandemia.
Un Bitcoin más reducido
El temblor no se limitó a los metales y afectó también a las monedas digitales. El Bitcoin, la mayor criptomoneda del mundo, ha perdido valor en lo que va del año, en un contexto en el que los inversores siguen de cerca las opiniones de los políticos estadounidenses sobre los activos digitales y el endurecimiento de las condiciones financieras.