La fiscal general de Arizona, Kris Mayes, emitió una dura advertencia contra las tácticas recientes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), al señalar que los operativos realizados por agentes vestidos de civil, con el rostro cubierto y sin identificación visible, representan un riesgo grave para la seguridad pública.
Mayes calificó estas acciones como una “receta para el desastre”, al considerar que la presencia de personas armadas e identificadas de forma ambigua en vecindarios y propiedades privadas impide a los residentes distinguir entre autoridades y delincuentes, en un estado donde el derecho a la autodefensa y la portación de armas están ampliamente protegidos por la ley.
La fiscal subrayó que existe una contradicción directa entre las tácticas impulsadas desde el gobierno federal y la legislación estatal de Arizona, la cual faculta a los ciudadanos a responder con fuerza letal ante una amenaza percibida como inminente dentro de su propiedad.
En ese contexto, advirtió que un agente federal no identificado podría ser confundido legalmente con un agresor, elevando el riesgo de enfrentamientos mortales.
Desde la fiscalía estatal se insistió en que la prioridad es proteger a la población frente al uso excesivo de la fuerza y la falta de transparencia en los operativos federales.
Mayes exigió que cualquier acción de seguridad se realice con identificación clara y mecanismos de rendición de cuentas, para evitar incidentes violentos derivados de la confusión y el miedo.
Con este posicionamiento, Arizona se coloca nuevamente en el centro del debate nacional sobre política migratoria, al cuestionar abiertamente métodos federales que, según la fiscal general, ponen en peligro tanto a civiles como a los propios agentes.
Con Información de SergioValle.mx