El T-MEC entra a revisión hasta el próximo primero de julio y, aunque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha minimizado su importancia, el Gobierno azteca confía en que habrá una extensión. Mientras tanto, cada socio estrecha otros lazos: la Unión Americana con Taiwán y Canadá con China.
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, declaró este jueves que el acuerdo comercial trilateral con Estados Unidos y Canadá entró en fase de revisión y que se espera que el proceso concluya el primero de julio con una extensión.
El pasado martes 13 de enero, el presidente estadounidense, Donald Trump, había afirmado que el acuerdo comercial no es relevante para su país, al tiempo que presionó para que las empresas retornaran la manufactura a territorio estadounidense.
«No tiene ninguna ventaja real, es irrelevante», declaró el republicano durante una visita a una fábrica de Ford en Dearborn, Michigan.
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Negociaciones a contrarreloj
Este pacto comercial, que reemplazó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 2020 y se negoció durante el primer mandato de Trump, exige que los tres países realicen una revisión conjunta después de seis años para decidir si se dejará que expire o se extenderá.
“Ese es nuestro primer objetivo estratégico”, señaló el funcionario durante la conferencia de prensa presidencial matutina, al explicar que México quiere preservar el marco del tratado y mejorar su aplicación.
“México es el cliente número uno de Estados Unidos y el dos, Canadá”, afirmó, y añadió: “Nadie le compra más, por ejemplo, México le compra más a Estados Unidos que China y Alemania juntos”.
El T-MEC entró en una fase de incertidumbre en 2025, cuando Donald Trump inició su cruzada arancelaria, ya que sus dos socios denunciaron que se estaban violando sus disposiciones.
En efecto, la Administración Trump ha impuesto aranceles generalizados del 50% a las exportaciones de acero y aluminio a Estados Unidos, junto con uno del 25% a los automóviles enviados desde México, incluso cuando estos vehículos cumplen con los términos del acuerdo comercial.
Los socios del T-MEC buscan nuevos aliados
El nuevo orden comercial al que Estados Unidos ha puesto al mundo ha encaminado a la primera economía del planeta a modificar sus alianzas. Este jueves, la Casa Blanca anunció que alcanzó un acuerdo con Taiwán.
El pacto consiste en que la Unión Americana reduce los aranceles sobre los productos taiwaneses a cambio de 250.000 millones de dólares en nuevas inversiones en la industria tecnológica estadounidense.
Trump había fijado inicialmente un arancel en el 32% para los productos taiwaneses, pero posteriormente lo modificó al 20%. El nuevo acuerdo reduce drásticamente la tasa al 15%, la misma que se aplica a otros socios comerciales en Asia-Pacífico, como Japón y Corea del Sur.
El acuerdo se produjo justo cuando TSMC, con sede en Taiwán y el mayor fabricante de chips informáticos del mundo, anunció este jueves sus planes de aumentar su inversión de capital hasta en casi un 40% este año, tras reportar un aumento del 35% en sus ganancias netas para el último trimestre gracias al auge de la inteligencia artificial.
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China y Canadá liman asperezas
De manera simultánea, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, emprendió una gira por China para reparar las relaciones entre ambas naciones, con miras a diversificar su canasta exportadora más allá de Estados Unidos.
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Es la primera visita de un líder canadiense al gigante asiático en ocho años.
Al margen del encuentro, el Ministerio de Comercio chino invitó a los países interesados a negociar acuerdos bilaterales y regionales de comercio e inversión.